3).------------ ESTUDIANDO NUESTRO FUTURO.
3-4).---------- VIEJA EDUCACION Y "NUEVO PENSAMIENTO".
Los cambios anteriores más la invasión de la imagen televisiva supone mucho más que un ataque a la intimidad cotidiana y un reto a la modernización educativa. Es en sí misma la avanzadilla de una transformación en el sistema tradicional de pensamiento. Hasta ahora, funcionábamos básicamente con el pensamiento escrito y en menor medida con el oral. Desde ahora, funcionaremos con el pensamiento visual, en menor medida con el oral y, de seguir así la catástrofe, apenas con el escrito. Las consecuencias pueden ser demoledoras. Los estudios más recientes, los que disponen ya de un tiempo de análisis de tres décadas, de los setenta a los noventa, descubren alarmados la caída en picado de la capacidad de atención, de retentiva, de memorización y de síntesis de una infancia y juventud que pasa más horas ante la pantalla que en la escuela, y desde luego muchas más que en la cuadrilla o que en familia. Los modelos que recibe masivamente la infancia no valorizan en absoluto el placer intelectual, el estudio, la lectura, y ni siquiera la conversación tranquila y profunda. La prisa, el permanente cambio, la excitación por lo fugaz, por lo instantáneo y por lo violento. Cifras, porcentajes, tablas y cuadros, experimentos, estudios, etc, se multiplican y amontonan sobre las mesas de pedagogos atónitos y sobrecogidos por el derrumbe caótico de la vieja tecnología educativa.
¿Hay solución desde el viejo paradigma del texto escrito? ¿Cómo fusionar la imagen con la escritura y la voz? Estas y otras interrogantes nos conducen no a disquisiciones abstrusas, sino a temas tan directos como la planificación político-educativa, la política de recursos económicos, el problema del control de las transnacionales de la desinformación, el problema del control democrático a escala planetaria de las nuevas tecnologías creadoras de la virtualidad real, que no de la ya casi superada realidad virtual, de... Si con mucha anterioridad, prácticamente desde que los griegos inventaron la sofística, tan odiada por el autoritarismo y la dogmática, las críticas a los exámenes, al juicio final, eran totalmente válidas, ahora debemos cuestionar más radicalmente si cabe el paradigma entero de la educación que nos quieren imponer: escuelas selectas, carísimas, privadas, exclusivas para una élite que piensa en nuevos códigos de tecnofascimo.
Hemos de partir, antes de cualquier otra consideración, de los cambios económicos vistos y de la crisis de la cotidianeidad y del orden familiar como elementos básicos para poder entender la gravedad del agotamiento del paradigma del pensamiento escrito en formato-papel, y la urgencia de abrir nuevas vías de pensamiento. La integración de la informática en un nuevo y liberador sistema educativo requiere de avances liberadores simultáneos en la producción y en la cotidianeidad.